
La Economía del Conocimiento (EDC) argentina alcanzó un desempeño histórico al consolidarse como el tercer complejo exportador de la nación, situándose únicamente detrás de los sectores agropecuario y energético. En un período de 12 meses finalizado en marzo de 2026, las exportaciones del sector alcanzaron los USD10.085millones, lo que representa un incremento interanual del 11,7%.En este escenario de expansión, la provincia de Tucumán acompaña la tendencia nacional con indicadores de crecimiento sostenido, logrando cerrar el año 2025 con exportaciones de Servicios Basados en el Conocimiento (SBC) por un valor de USD82,17 millones. Según destaca el informe del Instituto de Desarrollo Productivo (IDEP), la provincia “se consolidó como líder del NOA y sexta a nivel país, con un clúster tecnológico en expansión y más empresas del sector”.

A nivel federal, el salto cualitativo fue impulsado primordialmente por los servicios profesionales —contabilidad, ingeniería, diseño y servicios legales— que representaron el 63,7% del total exportado, con ingresos cercanos a los USD 6.500 millones. Esta estructura de especialización encuentra un correlato directo en el entramado tucumano, donde las exportaciones presentan una alta concentración en el segmento de Servicios Empresariales, Profesionales y Técnicos (SEPT), el cual concentra el 64% del total provincial (USD 52,35 millones). Al respecto, Sebastian Mocorrea, presidente de Argencon, señaló que este récord “confirma la capacidad de la Argentina para competir globalmente a partir del talento, la innovación y la calidad de sus recursos humanos”.

Por su parte, la industria informática constituye el segundo gran motor de divisas. Mientras que a nivel nacional las ventas de software y servicios tecnológicos se acercan a los USD 3.000 millones, en Tucumán el rubro de Software y Servicios Informáticos (SSI) aporta el 28% de las exportaciones (USD 22,8 millones). El informe del IDEP advierte que la estructura provincial aún es poco diversificada, lo que representa una “oportunidad clara de crecimiento, desarrollando y fortaleciendo los segmentos más pequeños permitiendo diversificar la matriz exportadora”.

El dinamismo de la EDC transformó el mercado laboral argentino, duplicando el nivel de empleo nacional desde 2007 hasta alcanzar los 286.308 puestos de trabajo en 2024. Tucumán siguió esta trayectoria con un crecimiento del 37,8% en los últimos 18 años, registrando un total de 2.492 puestos de trabajo. El sector se caracteriza en la provincia por generar empleo de alta calidad, aunque con una marcada asimetría en su distribución: el 61,5% de los puestos pertenece a grandes empresas, mientras que las micro y pequeñas empresas tienen una participación mucho menor en la absorción de mano de obra.

No obstante, en cuanto a la cantidad de unidades productivas, la base tucumana es atomizada. El 77,4% de las empresas empleadoras son microempresas. El sector de software domina ampliamente el ecosistema local, concentrando al 77,6% de las firmas empleadoras. Esta solidez empresarial permitió que, a diferencia de otros rubros sensibles a los ciclos económicos, la EDC haya “logrado sostener una trayectoria de crecimiento durante más de dos décadas, apoyada en la exportación de servicios intensivos en conocimiento”.
Tanto a nivel nacional como provincial, el sector demostró una notable capacidad de recuperación frente a las crisis macroeconómicas. El IDEP resalta que en Tucumán la economía del conocimiento “no solo creció en el largo plazo, sino que ganó resiliencia... posicionándose como un sector dinámico y en expansión dentro de las exportaciones provinciales”. Para Leandro Mora Alfonsín, director ejecutivo de Argencon, el desafío actual consiste en transformar este récord de USD 10.000 millones en una plataforma para “consolidar a la Argentina como un proveedor global de servicios basados en el conocimiento”.

En Tucumán, el crecimiento exponencial reciente se atribuye a una articulación de políticas públicas, formación de talento universitario y vinculación público-privada. El informe provincial concluye que la EDC es un “sector estratégico que impulsa exportaciones de alto valor agregado y genera empleo calificado”, cuya gran ventaja competitiva es que sus ventas externas “no dependen de recursos naturales, lo que diversifica la matriz exportadora tradicional”.